
ODIO FONKY (TOMAS DE BURÓ)
JOSE MANUEL AGUILERA Y JAIME LOPEZ
OPCION SONICA
1994
El disco chilango por excelencia, nada de
Tex Tex, ni de
rock pinchon mexicano de la compañia de discos Denver, aun lado los discos de
Santa Sabina, los discos de
la Castañeda son una herejía, el facilón rock de las
Víctimas del Dr Cerebro son una mamada, afuera tambien los discos de
Caifanes, La Lupita, El Haragán, El Tri (por Dios! El Tri!!!) todos los discos de rock hecho en el DF deben de sucumbir ante esta obra de arte de la musica hecha por dos masters,
Jose Manuel Aguilera y Jaime Lopez, eminencias musicales defeñas que se encargaron en 1994 de engrosar el espectro del rock mexica con una grabacion extrañisima, que tiene mucho que ver con géneros que en apariencia no estan ligados con el rock, pero como el rock acepta todo tipo de fusiones (verdad Santana y verdad Gran Silencio??) pues aqui se funden con maestría el mambo, el danzon, los ricos sonidos de un guiro, con la melodicidad, el ritmo sincopado, el guitarreo disonante para darle al mundo quizas el mejor disco hecho y que retrata perfectamente la buena vida y mala vida de la capital
chilanga, tan es asi que dos años despues
Cafe Tacvba covereó una canción contenida en este album y aunque mucho se ha dicho que la version original es insuperable pues basta decir que lo que hizo
Cafe Tacvba es un verdadero homenaje a base de hip hop y sonidos callejeros mientras en este
Odio Fonky (Hoyo Fonqui?) la version parece de merólico capitalino, pero ahi estan tambien
el Malafacha, La misma vieja canción y otra (cancion) que en su título resume la obscuridad de este disco, la divertida y acida
Nuestro amor es ese gato negro muerto en el baldío, las intepretaciones de
Jaime Lopez son grandilocuentes, espasmosas, casi diria que un
Tom Waits mas teatralizado o un
Capitan Corazon de Bistec echandose unos pulques con
Jose Alfredo (o con
Chava Flores por que no?) la musica que se avienta
Jose Manuel raya en lo obscuro, de tintes goticos y sublimes, a un paso de consolidarlo hasta 1996 con el primer disco de
La Barranca titulado
El fuego de la noche (Opcion Sonica 1996) hay grabaciones incidentales a manera de ligas conceptuales que le dan un toque como de rock opera, una delicia de cancion por el ritmo que nunca decrece es esa llamada
Moros con Tranchetes, roquerísima y potente (a pesar de los
gallos) o ese matrimonio de rock y latinismos en
Fama Fatal, o esa tetrica letra de
El Suicida con esa voz de mujer tan enigmatica y extraña o el final obscuro y pesimista de
Radio Odio. Un disco que el 90 porciento de los rockeros de este pais deben de escuchar y entender (mas no aprender al fin que tampoco es la panacea) para dejarlo de legado a las nuevas generaciones.
El disco al que (si) le pone una veladora
Hugo Garcia Michel. Hasta daría la vida por
Jaime el "Shalala" Lopez y
Jose Manuel "tengo una banda de culto" Aguilera.