El primer engendro del 2014, no echo mucho rollo, mejor chéquela y ya usted dice si quedó bonito nuestro cotorreo.
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Silver Apples fue una agrupación demasiado adelantada para su tiempo, su primer disco, el magnífico (y homónimo) Silver Apples es como un laboratorio de las películas del Santo (el enmascarado de plata) del cual salen los sonidos mas increibles y adelantados para la época en que salió esta grabación, con ritmos de batería que anteceden a eso que muchos llaman motorik o krautrock el grupo solo circuló de manera underground hasta que los firmó una transnacional, la banda montaba su set de manera tradicional hasta que Simeon empezó a incorporar un armatoste descomunal de osciladores y pedales para lograr esos sonidos extraterrenales y experimentales a morir, una imagen que hoy en dia ha resurgido en muchos compositores de música electrónica de vanguardia o de música pop electrónica que ya llevan años y apenas van comenzando y que van de Laurel Halo, Aphex Twin, Squarepusher, DJ Shadow, Cornelius, Grimes, Dustin Wong así como los mas veteranos que van de Faust, Kraftwerk, Can, Popol Vuh, Ashra Temple y pioneros de todo este revoltijo musical que involucra a la electricidad como lo fueron John Cage, Stockhausen, Schaeffer, Eno, etc...
El disco comienza con una ráfaga percutiva y oscilaciones llamado precisamente "Oscillations" un tema impactante que abre el terreno para disparar en los temas siguientes las posibilidades de la música hecha con ese tipo de máquinas pero que no deja de oírse cálido y órganico, "Seagreen serenades" va en la misma ruta de los ritmos matemáticos construidos de manera que parecen hechos por robots y computadoras (un referente que se me viene a la mente y es muy actual es la agrupación inglesa Battles y sus ritmos construidos de una manera que raya en la perfección) uno de los momentos mas extraños de todo el disco es el track "Programs" en el cual mientras por un lado se oye una música extraña le van poniendo encima capas de radios mal sintonizados, operas, narraciones de locutores en inglés, italiano y francés, una locura sónica que haría las delicias de John Cage.