Una familia vive en una casa preciosa con un jardín de lujo, una alberca y una encantadora mascota, una casa con una arquitectura envidiable, pero la casa está cercada por una barda de color gris, la familia tiene una vida cotidiana y hasta se puede decir monótona, los quehaceres del día a día, pronto nos damos cuenta que esa barda separa a la casa de un campo de concentración, es el de Auschwitz en la Alemania de los años de la guerra mundial, lo interesante de esta película es que nunca se muestra nada, absolutamente nada, pero como dicen que el diablo está en los detalles, hay de pronto escenas de fulgores a media noche chimeneas ardiendo, gritos de mujeres, niños, hombres, todo un cuadro de horror pintado con una fotografía excepcional y una música en ratos asfixiante, de pronto se suceden escenas con chillantes colores rojos o imágenes en negativo, lo que salta a la luz es la indiferencia ¿Sabían del quehacer diario o no la gente que vivía en esa casa? Hay dos escenas en las cuales se hace ver la naturaleza malévola, están en una junta y un primer plano aparece mostrando un plano de como funciona un horno, los militares está hablando de la rapidez con la que funciona y como se deshacen de las "cargas", hay otra escena donde en la madrugada alguien se despierta para tomar agua y a lo lejos se ve en el reflejo de la ventana una quemazón, la persona que está viendo este evento solo atina a ignorar y taparse la boca con un trapo, hay dos personas (polacos se entiende) haciendo los quehaceres de la casa ya sea en el jardín o como mucamas, pasa un incidente con un perrito y la dueña de la casa le grita y le dice palabras más palabras menos que haga bien su trabajo que al menos ahí tiene un trato digno, más adelante ya casi al finalizar la película vemos al protagonista de la película ir apagando la luces de la casa, llega a un punto dónde se ve un pasillo largo, oscuro, voltea a los dos lados y la escena cambia a un museo memorial de ese campo de concentración, dónde se ve a gente limpiando con aspiradoras el suelo y en las paredes están apoltronados los miles de zapatos que les quitaron a los del campo de concentración, todos estos acumulados en montañas y hoy en día puestos para su exhibición, una manera sádica y fría de terminar una película demoledora, Zone of interest es una película nominada al Oscar este año, dirigida por Jonathan Glazer el cuál ya ha hecho interesantes films como Sexy Beast con Ben Kingsley y la extraña y perturbadora Under the skin dónde Scarlet Johannson la hace de una extraterrestre devora hombres.






















Bueno el caso es que Manhattan es un tributo (o como lo dijo el Allen en su momento..."un ramo de margaritas") a su ciudad, tan embellecida y la vez tan violenta, donde las expresiones culturales, musicales, artisticas (teatro, danza, musica, pintura, museos etc etc) son la punta de lanza para el arte de vanguardia pero sin ser la cosa mas rara sobre la tierra , solo en una ciudad como esa cuatro seres tan disimbolos (el propio Allen, la Hemmingway, la Keaton y el otro guey que no me acuerdo cual es el nombre) se ponen a charlar de Wagner, Bergman, Kubrick (creo que es Diane Keaton la que dice que el dialogo de su pareja es similar a HAL de 2001 jajaja), bueno el caso es que la pelicula tiene un status de clasica por que aborda temas que son mas que nuevos y son la base fundamental en las parejas hoy en dia, desde la incompatibilidad de caracteres hasta las relaciones de parejas pero abordadas desde una manera digamos divertida e ironica (no es raro decir que Woody Allen es como el Chespirito pero mientras el mexicano hizo cine-en blanco y negro-divertidisimo, hizo guiones, actuo, dirigio e inmortalizo a varios personajes que son referencia en la cultura pop de Hispanoamerica (El Chavo, El Chapulin Colorado) El Allen tambien se fue por la misma senda, pero derivo en uno de los directores mas prolificos, audaces, sarcasticos que retratan con ojo de aguila a la cuidad mas punzante de todo el orbe, Manhattan, tan bellamente fotografiada en blanco y negro y cuyo punto algido es la musica del George Gershwin (la Rapsodia Azul es la que abre la escena inicial) es un testimonio de un director que no corta ojos, no habla de peste, muerte y destruccion, sino de las relaciones interpersonales pero con filo, ironia, cariño y apuntes autocriticos sorprendentes para su tiempo.





