2011-04-23

COMO PUEDEN DESTROZARTE EL CORAZÓN...

Cuántas veces te ha decepcionado una adaptación literaria llevada a la pantalla grande? ¿Cómo demonios superar el trauma de que lo que viste en líneas muchas veces se transforma en otra cosa que no tiene nada que ver con lo que tu ya te sabes?... ¿Qué mamada es esa de concesión cinematográfica?

La obra literaria del escritor japonés Haruki Murakami es una de las mas fascinantes de estos últimos tiempos, digamos que fue redescubierto por esos jipsters y que bien, tenemos a un interesante autor capaz de crear cosas asombrosas e imágenes sin necesidad de mucha pasta, ahí estan pequeños diamantes en bruto como Kafka en la orilla, After the dark, Sputnik mi amor y la mas emblemática de todas, Tokio Blues, libro sacro salpicado de detalles pop por todos lados, una historia que colinda con los movimientos estudiantiles que fueron punta de lanza en la casi finada década de los sesenta, ciertas represiones de índole sexual, la música como eje de casi todas las escenas escritas y cierta fascinacion por la enorme influencia de occidente en los jóvenes que despertaban del letargo post atómico vía Hiroshima y Nagasaki y lo mas traumático del asunto es el velado asunto del suicidio que en cierta época en Japón fue tema tabú durante mucho tiempo.

Sírvase esta introduccion medio chafa para dar a entender el por que de la desilusión al ver el resultado de tal libro (Tokio Blues) convertido en imágenes, por mucha insistencia en que Anh Hung Tran hizo algo aceptable en El olor de la papaya verde y que se ganó la Cámara de Oro en Cannes el resultado de Tokio Blues (Noruwei no Mori 2010) se antoja a una cosa que tu ya te sabes pero que te muestran de otra manera, basta ver las actuaciones convincentes (de acuerdo a lo que leimos en el dichoso libro) de los actores Yuki Ito, Rinko Kikuchi (como una enfermiza Naoko) Kenichi Matsuyama pero la historia está vilmente cortada en muchas partes, las ímagenes de entrada te atrapan, con una belleza propia de este tipo de cine que arma poderosas imagenes, asi vemos desde lugares, campiñas, con colores vivos, verdes, a lo mas frío y nebuloso como preámbulo de la muerte (sobre todo en el desenlace y las posteriores consecuencias derivados de la muerte de...ya saben quien) la música compuesta por Jonny Greenwood (con orquesta y estudios para Ondes Martenot) es el elemento sorpresa que trasciende la puesta y se disfruta como unidad independiente de la película en si, en fin, si ya te sabes el libro como un servidor, saldrás un poquito decepcionado al ver que muchas subhistorias quedaron fuera (Reiko y por que su llegada al sanatorio) un vil cachito de Tropa-de-Asalto, cosas que nada que ver pero que te hacen volver directamente a la lectura de tan hermoso libro, disculpen pero yo soy fan de esa historia en particular y en ciertas partes la historia si me decepcionó, sexo, japoneses jariosos, suicidios, los 60´s como eje central de la historia y beldades frágiles a prueba de la muerte, esto es Tokio Blues, o ese remedo de un libro sin par. Una sugerencia que no creo tomen en cuenta, hacer la historia íntegra y completa en anime, ahi si no habría restricciones o concesiones. Vamos a ver cómo le queda la adaptación de otra obra literaria murakamiesca a un mexicano como lo es Alfonso Cuarón.

Noruwei No Mori (Norwegian Wood)
2010
Anh Hung Tran
País Japon
Idioma Japonés



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2 comentarios:

José Mario said...

Hola, te invito a escuchar el soundtrack de greenwood a bodysong.... je solo queria agregar eso....

Anonymous said...

jajajaja dirk esta pagina no esta chida?