Por Adarleátomos /@adarleatomos
cortesía www.nochepasta.blogspot.com
La portada
parece la de un cassette de banda de hardcore o trash, algo por el estilo. Ella
parece un cruce entre aspirante a modelo, freak trendy de Williamsburg y chaira
postapocalíptica. Alta, delgada y de pálida, Claire Boucher es canadiense y
hace música. Se le conoce como Grimes y su disco más reciente tiene como nombre
Visions.
Visions es un
digno representante de la actual época en la que vivimos los que tenemos acceso
a banda ancha. Particularmente en el ámbito musical, el acceso ilimitado a
cualquier música, de cualquier parte del mundo y hecha en cualquier época está
creando oportunidades de generar híbridos, que si bien no rompen con paradigmas,
si nos permiten conocer criaturas singulares, como aquellas que aparecían en
aquellos bestiarios de la Edad Media; un león con alas de halcón y cola de
demonio, un mono con cabeza humana y alas de murciélago.
En el caso de
este disco, tenemos piezas pop hechas a base de beats, sampleos y filtros que
predicen el sonido del pop del Extremo Oriente en unos 30 años si este se
hiciera con GarageBand, un sampler, algunos pedales y un teclado vintage en un
sótano en Montreal.
La voz de
Grimes, y su muy comentado gusto por el J-pop, le imprimen una sensación de
incomodidad y extrañeza que puede ser tan chocante como adictivo.
Además del
mencionado J-pop, se escucha influencia del R&B y obviamente de synth pop
ochentero.
¿Y quién es
Grimes? Además de ser una muy divertida cuenta en Twitter -@Grimezsz-, Claire es
una morra con impulsos algo inusuales.
Hace dos años,
durante el verano, Claire Boucher junto con su amigo William Gratz decidieron hacer
un recorrido por el rio Mississippi desde un lugar llamado Bemidji en Minnesota
hasta Nueva Orleans. ¿Hacerlo cómo? Viajando en un barco-casa junto con
gallinas, varios kilos de papas y una máquina de coser.
Al barco lo
bautizaron como “Velvet Glove Cast in Iron” y ellos cambiaron sus nombres por
Verushka y Zelda Xox.
A pesar de que
su colorido bote (ambos pintaron murales de animales fantásticos en los
costados) empezó a recorrer feliz el gran rio al estilo Huckleberry Finn, la
máquina pronto se estropeó y empezaron a sentir el acoso de los policías
locales.
Tres semanas
duró la utopía hasta que se dieron por vencidos. No consiguieron reparar la
avería del motor, tenían que acercarse a la ribera para conseguir comida y
enseres domésticos, la policía los seguía molestando.
Claire ya no
trata de atravesar Estados Unidos en barco. Tal vez debería volver a intentarlo.
E invitarme.
Grimes se presentó -con ciertas fallas técnicas debido a la pérdida de su equipo en el aeropuerto N de la R- en el festival Nrmal este pasado 10 de marzo.
Texto aparecido en el mas reciente número de Decireves.*
0 comentarios