2015-11-25

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La Crónica Decireves del Corona Capital 2015.




Por Arturo Rivero / tw @arturoyosoy

Sexto año del corona capital y durante este recorrido ha ido mutando a tal grado que algunas veces parece que avanza y en otras retrocede. Este sexto año trajo cambios notorios a lo establecido, pero quizás la más sobresaliente es la poca cantidad de gente que se pudo ver. En esta ocasión se podía transitar libremente por los escenarios y hacer recorridos de menos de 10 minutos entre escenario y escenario, lo cual a diferencia del 2014 es aire fresco, aun quedan cosas por mejorar, pero a mi parecer este fue un buen año.
Comencemos con el recorrido de las bandas.

El plan inicial era llegar a escuchar a Alvvays (2:50 a 3:30) pero no se pudo, así que recurrimos al plan B que fue dar un recorrido para visualizar las distancias entre los escenarios y tener una idea de cómo llegar a ellos. Durante este recorrido alcanzamos a escuchar a Mothxr (3:20 a 4:00) y a DIIV (3:30 a 4:10). Nuestro inicio oficial en el Corona Capital se llevo a cabo con Benjamín Brooker (4:20 a 5:00) que se presento en el escenario Doritos, yo tenía una imagen de Brooker muy blusera y esa imagen fue cambiada por una muy rock and rollera, fue un incesante galopar en su guitarra eléctrica.

Después de tanto guitarrazo, nos lanzamos al escenario Corona en donde estaba tocando Chairlift (5:30 a 6:10) nuestra atención era poca y la música no era muy sobresaliente como para ser recordada. Terminando, agarramos el mejor lugar posible para ver a Father John Misty (7:10 a 8:00). A lo lejos, en el escenario Corona Light se presentaba The Psychedelic Furs (6:10 a 7:10).

Father John Misty es el alter ego de Josh Tillman y en escena parecen un tanto exagerados los movimientos de este, pero al final te enamora. Su banda de acompañamiento parecen 5 clones de él y al ver lo compaginados que están, no dudo que si lo sean. Comenzó con I Love You, Honeybear y los 50 minutos que duro su set se fueron volando. Todo un show man.

Richard Ashcroft (8:00 a 9:00) fue muy valiente por atreverse a salir solo con su guitarra a cantar sus más grandes éxitos. El error fue de los organizadores que lo pusieron al mismo horario que DFA 1979 (8:10 a 9:10), la guerra en sonido era muy dispareja y la guitarra acústica de Ashcroft se vio opacada por los guitarrazos proveniente del escenario Doritos. El antiguo cantante de The Verve prometió volver con una banda completa, no se sabe si fue promesa o berrinche.

Me perdí a DFA y la mayoría del set de Ashcroft con el fin de escuchar todo el set de Run The Jewels (8:30 a 9:30) su segundo disco es una delicia y esperaba algo parecido para su presentación. Desde el momento que pisaron el escenario – con We Are The Champions de fondo -  la gente se rindió a sus pies, fue sorprendente verlos en vivo.

Algo que me dolió enormemente fue sacrificar la mitad del set de Ryan Adams (9:00 a 10:00) pero alcance a escuchar When the Stars Go Blue y eso hizo que todo valiera la pena. Adams con la banda completa se siente más libre, se da tiempo de improvisar y armar largos jams como en Magnolia Mountain.

Entre los dos temas finales de Adams se alcanzaron a escuchar los temas de los Libertines (9:45 a 11:15) su primera vez en México y preferí perdérmelos principalmente por la infinidad de clones que se encontraban en el festival. Solo recuerdo algo parecido cuando se presento Arctic Monkeys hace dos años.

En lugar de escuchar los guitarrazos de Doherty y compañía, preferí las trompetas de Zach Condon y su Beirut (10:00 a 11:00) la belleza de sus sonidos no deja de hacernos bailar. Pero son bailes cadenciosos, como si se tratara de un vals. Es la segunda ocasión que los veo en vivo y son una belleza.

Father John Misty
Para terminar la noche, Muse (11:00 a 12:30) daría su cuarto show en México. Con un leve retraso de 10 minutos aproximadamente y con la mayor audiencia hasta ese momento, dio rienda suelta a las posibilidades y le dio el mayor de los usos a las pantallas que acompañaban el escenario. Predominado por temas de su último disco y la desaparición absoluta de los dos primeros, el set de Muse no tuvo desperdicio, aunque pudo ser mejor.

Al final de la noche, el recorrido a casa fue menos pesado por el show de Father John Misty, la belleza de Beirut y la pomposidad de Muse.

Estábamos preparados para el segundo día o eso queríamos creer. Nuestros planes nuevamente fueron modificados, de llegar a ver a Shamir (4:10 a 4:50) terminamos llegando justo a tiempo para ver a Twenty One Pilots (5:30 a 6:10) si no fueran por los constantes cambios de vestimenta lo hubiera disfrutado mas, aun así fue un agradable set con unos highlights como la batería entre el público o  Tyler Joseph subiendo a la carpa del sonido.

Para evitar recorridos largos, nos cruzamos al Corona Light a ver a The Charlatans (6:10  a 7:10). Tenía unas ganas enormes de verlos en vivo, pero su set no fue diseñado para un escucha ocasional como yo. No fue un mal set, ni tampoco tocaron mal, pero comparado a lo que venía, los Charlatans se quedaron cortos. Me quede un poco arrepentido de no haber visto a Mew (6:25 a 7:20)

Si recuerdo dos canciones de Spoon (7:10 a 8:10) son muchas. Pero eso no evito que disfrutara de su presentación en el escenario Corona. Quería tomar esta hora como de descanso, pero con su set me fue imposible hacerlo. Una sorpresa muy agradable.

Primal Scream (8:10 a 9:10) fue la cúspide del crescendo que fue creado por las dos bandas anteriores. Energía, guitarras, actitud, era imposible ser indiferente a su música. Mi favorita fue Country Girl pues nunca pensé en escucharla en vivo. Ya entrados un poco en el baile, la siguiente parada debía de ser ante Norman Cook, las malas referencias que me habían dado sobre el show de FatBoy Slim (9:10 a 10:25) me hicieron dudar sobre la importancia de verlo por primera vez en vivo, pero los visuales presentados durante su show hicieron disipar todas esas ideas. Los ritmos hicieron movernos y las imágenes nos hipnotizaron.

Ver por segunda ocasión a Pixies (9:25 a 10:55), fue el momento perfecto para recordar ese primer corona capital y su inocencia. Sin tanto celular grabando, sin grandes pantallas sobre el escenario, sin tanta gente, sin cerveza. El set de los comandados por Black Francis fue distinto al de su primera ocasión en México, pero aun así se notaba que se sabían de todas a todas.

Quisimos seguir con el baile y el escenario Claro Music Tent albergaría a Chromeo (11:00 a 12:00). Presentándose el segundo retraso, una vez más de 10 minutos, Chromeo puso a bailar a toda la gente y disipo el cansancio que se venía cargando. Estaban arropados por toda esa gente que quería bailar sus melodías y ellos se sentían muy a gusto. Partimos del escenario porque a lo lejos se visualizaban las proyecciones del escenario principal y fuimos llevados hasta este.

Recuerdo que cuando revelaron el cartel, los dos cabezas de cartel fueron fuertemente criticados. Aun así, el escenario en los dos días estuvo lleno. Calvin Harris (11:25 a 12:40) vino, puso a bailar a la gente, emociono, creo todo un show y se fue. No puedo hablar de brillantes porque no conozco su música. El corona le aposto todo al show de Harris, le puso el mejor horario, el mejor escenario, el mejor sonido y todo el show alrededor (pirotecnia, confeti, fuego) y todo esto reunido hizo pasar a la gente que lo presencio un momento inolvidable. Con esto, ponía el punto final el Corona Capital en su sexta edición, un muy agradable corona que en parte cumplió todo lo que prometió. Solo hace falta que se mejore el cartel, pero esto podría significar un aumento en la gente y toda la problemática que esto implica.

 El recorrido de regreso a la vida afuera del autódromo estuvo adornado por un grupo de amigos que cantaron Tender de Blur en loop hasta la salida. No pudo haber mejor final.


Pero como siempre, me quedo con la sensación de que ya no estoy para estos trotes.
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