Yo la tengo / Foro Indie Rocks / CDMX
“No sé leer, soy de Estados Unidos”… estamos en el Foro Indie
Rocks, marzo de 2025, y Mark Arm, líder de los legendarios Mudhoney responde
así ante una persona en el público frente al escenario que a lo largo de
aproximadamente veinte minutos ha sostenido un cartel con lo que suponemos (pues
nadie atrás lo ve) es una petición. Mark desea que dicho cartel ya no tape la
vista de quienes están detrás y se queja con algo de sarcasmo bromeando sobre
su hoy en día controversial nacionalidad. Hay risas tímidas en el público, pero
también caras de incomodidad, pues se trata de un pasivo-agresivo y rotundo no
a esa petición. La persona baja su cartulina y el concierto sigue.
Adelantamos el calendario a Enero del 2026, el lugar es
el mismo (pero esta vez en una copada sala A) y la escena también; una chica ha
estado levantando un cartel o algo similar por ya varios minutos del concierto,
la respuesta, sin embargo, es muy diferente: Ira Kaplan, quien en este punto ya
ha intercambiado varias palabras y risas con los asistentes, le pregunta
directamente a ella qué canción quiere escuchar. Ante la confusión de
respuestas y gritos, cada cual con su petición, Ira se acerca aún más hacia
ella y escucha con atención hasta entender el título. Regresa a su micrófono y
entre risas promete hacer su mejor intento por tocar algo que claramente no
habían ensayado.
La banda es Yo La Tengo, quienes tras diez años de
ausencia regresan a la ciudad de México para ofrecer dos fechas sold out en la
sala A del Foro Indie Rocks. La comparación de lo vivido en Mudhoney (igual un
gran concierto por derecho propio), no va sobre decir que uno es mejor que
otro, sino para describir la vibra de una convivencia íntima que fue más que un
concierto y se sintió como la comunión entre un fandom leal y ávido, y una
banda que sabe responder musicalmente a esa energía.
Caracterizados por
no repetir setlist en sus conciertos, la banda originaria de Hoboken hizo de la
primera noche una fiesta donde vas a escuchar, con un poco de suerte, algunas
de tus canciones favoritas, pero donde principalmente se asiste para ser asombrado
por lo que ellos crean arriba del escenario. Esa es su dinámica y vaya que
atinaron a entender la energía del público.
Un primer set
íntimo que invitó a apreciar las virtudes de Ira Kaplan, James McNew y Georgia
Hubley intercambiando posiciones, instrumentos, y demostrando sin aspavientos
la versatilidad que los convirtió en una de las agrupaciones pilares del rock
alternativo estadounidense. Algo inconformes, de inicio al menos, por las
usuales fallas de luz y sonido del foro, pero después extrañamente, podríamos
decir, aceptando que la parte técnica no sería la ideal y a cambio decididos a
ofrecer la mejor versión de ellos ante esa adversidad.
Interpretaciones
como I’ll be Around y Nowhere Near llevaron al público a trances donde el
silencio y la admiración hacia el escenario era verdaderamente hipnótica.
Es casi inédito ya
asistir a conciertos donde hay momentos en que no se ve ni un teléfono enfrente
y en YLT hubo varios espacios así. Incluso, y quizás sea solo sea mi
imaginación, los vendedores de chelas parecieron retraerse de su invasivo
ejercicio al menos por un par de canciones.
Ira conversaba
continuamente con el público haciendo hincapié en lo mucho que deseaban haber
regresado desde hace años.
El segundo set, aún
más cargado de distorsión e improvisación, incluyó clásicos como Sugarcube, I
Heard You Looking y Sudden Organ, teniendo como cereza del pastel a Ira
maniobrando el espacio con su guitarra y Georgia aporreando la batería.
El encore de tres
canciones incluyó I Heard Her Call my Name, cover a The Velvet Undergroung, y
culminó con una muy orgánica interpretación de You Can Have it All, la petición
de la noche.
Algunas fotos
Reseña compartida (y fotos) entre Melpomene y Sergb

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